Consultora informatica, su mayor cliente es Gedas (Que ahora es T-System)
Esta entrada fue enviada
el Miércoles, 18 de Enero de 2006 a las 9:41 y está archivada bajo General.
Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través de la fuente RSS 2.0.
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propia página.
Los empleados tienen el sueldo congelado desde hace 4 años (ni siquiera se sube el IPC).
No dan formación, ni agenda, ni cena de navidad, ni nada.
La única comunicación de la empresa con los trabajadores consiste en pedir la hoja de horas a final de mes.
Es un desastre… a los que estan en transito los tienen trabajando en una web (para el hijo del dueño, su padre no sabe que hacer con el) http://www.discojobs.com/ siento la publicidad pero es para verla… Es su maximo exponente, muy mal, muy mal…
Por cierto, olvidate de horas extras, no saben que hacer con la gente, no eres un empleado simplemente eres un parte de horas, en definitiva dependes de la buena fe del cliente.
Hola, soy un chico italiano y en este momento trabajo en Italia, pero estoy buscando trabajo en España.
Envié un CV a MB y me contactaron. Luego me contactó el cliente (T-Systems) y me hizo una entrevista telefónica muy muy rápida (nunca me pasó eso, nada de técnico).
Ahora MB quiere contratarme, pero leyendo vuestras opiniones empiezo a tener dudas…
Tenéis consejos?
En los cuatro años que trabajé en MB Sistemas Informáticos, tuve al menos cinco directores generales. El propietario tiene el 100% de las acciones, así que hace lo que le da la gana… (Como irse dos meses de vacaciones al Vietnam al mismo tiempo que reclama a los trabajadores que firmen una carta renunciando a una parte de su sueldo; MB es una de sus empresas, la que menos dinero le reporta, según dice, pero es la niña de sus ojos, porque con ella comenzó su carrera, así que su idea era convertirla en multinacional… ¡sin que perdiera sus características de empresa familiar! Ya sabéis: “somos una gran familia”, etc.).
La empresa se estructura de forma piramidal: en la cumbre el propietario, luego el staff de directivos (account managers y recursos humanos), siguen los encargados de grupo y luego los curritos.
Como de costumbre en este tipo de empresas (las que se dedican a la subcontratación), los account managers no tienen la más mínima idea de informática, suelen ser comerciales (si se tiene suerte) con cargo. Así que cuando aparece algún problema, simplemente lo cargan en la cuenta del programador, y ellos se lavan las manos. Si el trabajador se defiende (lo que no es difícil, si uno se lee el convenio colectivo y tiene claras sus responsabilidades) la bronca se la lleva el comercial, que incluso puede ser despedido y sustituido por otro inepto. Estos sujetos son expertos en esquivar las balas, pero las balas siempre acaban cayendo por su propio peso, y ellos procuran que caigan sobre los programadores. Así que además del trabajo, hay que estar atento, hay que saber de qué dirección sopla el viento…
Con tales directivos, los programadores sólo realizan un buen trabajo cuando son las empresas contratantes las que se hacen cargo del diseño, organización y control del producto (Gedas, Caixa de Terrassa). Sin embargo, cuando es la propia MB la que debe organizar un grupo de trabajo el producto acaba por abandonarse (Endesa) y el cliente se pierde. Eso se explica porque el criterio fundamental para decidir si las cosas funcionan o no es la cuenta de resultados de cada división.
Así, aunque los programadores pidan ayuda a la empresa cuando se dan cuenta de que no pueden llevar a cabo su trabajo, el account manager debe decidir si contratar o no a más personal en función de su cuenta de resultados. Es decir: si contrata más personal sus comisiones disminuyen, ergo… Por la misma razón, les da absolutamente igual cuál sea la categoría profesional del trabajador: sorprendí a mi jefe manipulando mi currículum para poder colocarme en Gedas, ¡en un puesto para el que no estaba preparado! Pero eso da igual, porque conseguir un nuevo contrato aumenta las comisiones del jefecillo. Que luego tengas que sudar la gota gorda para estar a la altura de las nuevas responsabilidades no es cosa que les preocupe: si fracasas te degradan y ponen a otro. Y mientras tanto insisten en que si el trabajador dedica más horas de su tiempo a sacar adelante el proyecto, algún día esa dedicación se verá recompensada (pero no hay nada escrito sobre ello: no hay un baremo, no hay una lista de recompensas, no hay ningún criterio público que permita valorar la situación personal, es meramente una promesa a lo católico: “si te portas bien, algún día irás al cielo…).
En esas condiciones, no se puede ni soñar en tener apoyos. La estructura fragmentada de la empresa en cuentas autónomas, el nepotismo y la indigencia profesional de los directivos no lo permite. Jamás se va a contratar a un crack, a un experto que organice la sede central y posibilite la resolución de problemas, apoyo en diseño, supervisión, control de calidad… No hay decisiones técnicas, lo que está de moda es el amiguismo y los beneficios en la cuenta de resultados.
El único atisbo de organización es el gestor de la base de datos. Normalmente el cargo residía en un programador que recibía presiones enormes para que un sistema caótico funcionara correctamente, al mismo tiempo que debía formarse (por su propia cuenta) para sacar adelante el trabajo.
En la sede central llevan años intentando implementar un programa de gestión interno. Fue mi último encargo. Tenía dos jefes: el gestor de cuenta y una jefa de grupo. Son expertos en proyectos porsche (ver http://www.despacho101.com/press/fuckowski-on-line/; ilustra correctamente el momento en que a uno le venden la moto…) que luego resultan ser bicicletas, ¡y sin pedales! Después de adularme, de fijar objetivos imposibles y de asegurar y reasegurar que todo, incluso el diseño, está bajo control, me cuentan que quieren hacer el programita en Visual Basic .NET… Todo correcto, excepto que el programador, o sea yo, ¡no conoce este lenguaje! Pero no pasa nada, se aprende el lenguaje a medida que se programa (era una medida de presión para intentar que me diera de baja en la empresa). Mi jefa de grupo, que diseñaba el producto, tampoco conocia el lenguaje (solo el cobol y oracle), el account manager tampoco, y nadie en la empresa sabía programar en VB.NET… Fue un fracaso, por supuesto. Me despidieron antes de que el proyecto alzara el vuelo… Alguien habrá seguido con ello, y luego vendrán otros… Lo esencial es que parezca que la empresa intenta hacer las cosas bien, tener chapucillas con las que entretener a los que están en tránsito (tránsito: cuando uno se queda sin trabajo en el cliente pasa a estar en situación de tránsito, es decir, a la espera de que surja un nuevo destino). La primera vez que estuve en tránisto me tocó el mismo programita de gestión interna, esta vez había que desarrollarlo en Power Builder. Por supuesto, nadie en la empresa dominaba el lenguaje de programación, habían aprendido sobre la marcha, no existía ningún diseño de la aplicación, las explicaciones sobre el funcionamiento de lo ya implementado eran meramente verbales… En definitiva, los account managers presentan la cuenta de resultados a la empresa en hojas excel, junto con sus dietas y comisiones…
Además, en la sede central se presentan de vez en cuando ciertos trabajitos: ir al despacho de algún directivo y descubrir por qué no puede ver determinado vídeo, ayudarle a bajar ilegalmente de internet jueguecitos para consola, programitas para el móvil, instalar el emule, etc.
Por supuesto, aquellos que tenían sólidos conocimientos en alguna de las áreas de la informática se largaron hace tiempo. En el año 2000, cuando me contrataron en plena euforia del sector, aún se hacían contratos fijos, pero a partir de 2001 ya sólo se hacían contratos por obra y servicio.
En definitiva, es una empresa de patio de colegio, donde todo el mundo se ocupa más de cubrirse las espaldas que de llevar a cabo un trabajo profesional y honesto. Los pelotazos se originan en la alta dirección y las presiones van bajando por la pirámide hasta que recaen en el programador de base. Los programadores se cansan y se largan o son despedidos y sustituidos por otros que no saben lo que les espera.
Una anécdota: hace algunos años, MB tenía decenas de programadores en el Banco de Sabadell. El account manager de esos tiempos estaba orgulloso del trabajo llevado a cabo en esa entidad (por supuesto, el diseño, supervisión y control de calidad del trabajo estaba a cargo de BS), tan orgulloso que llegó a afirmar: “uno se puede jubilar en ese puesto de trabajo”. Meses después de tan alegre manifestación, el Banco de Sabadell se reestructuró y MB quedó fuera, todos sus programadores estuvieron en tránsito unos meses y acabaron en la calle. El account manager siguió un tiempo más en la empresa…
31 de Marzo de 2006 a las 17:07
Los empleados tienen el sueldo congelado desde hace 4 años (ni siquiera se sube el IPC).
No dan formación, ni agenda, ni cena de navidad, ni nada.
La única comunicación de la empresa con los trabajadores consiste en pedir la hoja de horas a final de mes.
3 de Abril de 2006 a las 16:38
Según cuentan mis compañeros les enviaron una carta para que se bajasen el sueldo un 25%. Porque según ellos la situaicón era insostenible.
¿Cómo puede perder dinero una empresa que se dedica a la subcontratación de personal?
¿En qué se gastaron el dinero?
29 de Mayo de 2006 a las 10:36
Es un desastre… a los que estan en transito los tienen trabajando en una web (para el hijo del dueño, su padre no sabe que hacer con el) http://www.discojobs.com/ siento la publicidad pero es para verla… Es su maximo exponente, muy mal, muy mal…
Por cierto, olvidate de horas extras, no saben que hacer con la gente, no eres un empleado simplemente eres un parte de horas, en definitiva dependes de la buena fe del cliente.
24 de Abril de 2007 a las 14:57
Hola, soy un chico italiano y en este momento trabajo en Italia, pero estoy buscando trabajo en España.
Envié un CV a MB y me contactaron. Luego me contactó el cliente (T-Systems) y me hizo una entrevista telefónica muy muy rápida (nunca me pasó eso, nada de técnico).
Ahora MB quiere contratarme, pero leyendo vuestras opiniones empiezo a tener dudas…
Tenéis consejos?
11 de Mayo de 2007 a las 9:12
En los cuatro años que trabajé en MB Sistemas Informáticos, tuve al menos cinco directores generales. El propietario tiene el 100% de las acciones, así que hace lo que le da la gana… (Como irse dos meses de vacaciones al Vietnam al mismo tiempo que reclama a los trabajadores que firmen una carta renunciando a una parte de su sueldo; MB es una de sus empresas, la que menos dinero le reporta, según dice, pero es la niña de sus ojos, porque con ella comenzó su carrera, así que su idea era convertirla en multinacional… ¡sin que perdiera sus características de empresa familiar! Ya sabéis: “somos una gran familia”, etc.).
La empresa se estructura de forma piramidal: en la cumbre el propietario, luego el staff de directivos (account managers y recursos humanos), siguen los encargados de grupo y luego los curritos.
Como de costumbre en este tipo de empresas (las que se dedican a la subcontratación), los account managers no tienen la más mínima idea de informática, suelen ser comerciales (si se tiene suerte) con cargo. Así que cuando aparece algún problema, simplemente lo cargan en la cuenta del programador, y ellos se lavan las manos. Si el trabajador se defiende (lo que no es difícil, si uno se lee el convenio colectivo y tiene claras sus responsabilidades) la bronca se la lleva el comercial, que incluso puede ser despedido y sustituido por otro inepto. Estos sujetos son expertos en esquivar las balas, pero las balas siempre acaban cayendo por su propio peso, y ellos procuran que caigan sobre los programadores. Así que además del trabajo, hay que estar atento, hay que saber de qué dirección sopla el viento…
Con tales directivos, los programadores sólo realizan un buen trabajo cuando son las empresas contratantes las que se hacen cargo del diseño, organización y control del producto (Gedas, Caixa de Terrassa). Sin embargo, cuando es la propia MB la que debe organizar un grupo de trabajo el producto acaba por abandonarse (Endesa) y el cliente se pierde. Eso se explica porque el criterio fundamental para decidir si las cosas funcionan o no es la cuenta de resultados de cada división.
Así, aunque los programadores pidan ayuda a la empresa cuando se dan cuenta de que no pueden llevar a cabo su trabajo, el account manager debe decidir si contratar o no a más personal en función de su cuenta de resultados. Es decir: si contrata más personal sus comisiones disminuyen, ergo… Por la misma razón, les da absolutamente igual cuál sea la categoría profesional del trabajador: sorprendí a mi jefe manipulando mi currículum para poder colocarme en Gedas, ¡en un puesto para el que no estaba preparado! Pero eso da igual, porque conseguir un nuevo contrato aumenta las comisiones del jefecillo. Que luego tengas que sudar la gota gorda para estar a la altura de las nuevas responsabilidades no es cosa que les preocupe: si fracasas te degradan y ponen a otro. Y mientras tanto insisten en que si el trabajador dedica más horas de su tiempo a sacar adelante el proyecto, algún día esa dedicación se verá recompensada (pero no hay nada escrito sobre ello: no hay un baremo, no hay una lista de recompensas, no hay ningún criterio público que permita valorar la situación personal, es meramente una promesa a lo católico: “si te portas bien, algún día irás al cielo…).
En esas condiciones, no se puede ni soñar en tener apoyos. La estructura fragmentada de la empresa en cuentas autónomas, el nepotismo y la indigencia profesional de los directivos no lo permite. Jamás se va a contratar a un crack, a un experto que organice la sede central y posibilite la resolución de problemas, apoyo en diseño, supervisión, control de calidad… No hay decisiones técnicas, lo que está de moda es el amiguismo y los beneficios en la cuenta de resultados.
El único atisbo de organización es el gestor de la base de datos. Normalmente el cargo residía en un programador que recibía presiones enormes para que un sistema caótico funcionara correctamente, al mismo tiempo que debía formarse (por su propia cuenta) para sacar adelante el trabajo.
En la sede central llevan años intentando implementar un programa de gestión interno. Fue mi último encargo. Tenía dos jefes: el gestor de cuenta y una jefa de grupo. Son expertos en proyectos porsche (ver http://www.despacho101.com/press/fuckowski-on-line/; ilustra correctamente el momento en que a uno le venden la moto…) que luego resultan ser bicicletas, ¡y sin pedales! Después de adularme, de fijar objetivos imposibles y de asegurar y reasegurar que todo, incluso el diseño, está bajo control, me cuentan que quieren hacer el programita en Visual Basic .NET… Todo correcto, excepto que el programador, o sea yo, ¡no conoce este lenguaje! Pero no pasa nada, se aprende el lenguaje a medida que se programa (era una medida de presión para intentar que me diera de baja en la empresa). Mi jefa de grupo, que diseñaba el producto, tampoco conocia el lenguaje (solo el cobol y oracle), el account manager tampoco, y nadie en la empresa sabía programar en VB.NET… Fue un fracaso, por supuesto. Me despidieron antes de que el proyecto alzara el vuelo… Alguien habrá seguido con ello, y luego vendrán otros… Lo esencial es que parezca que la empresa intenta hacer las cosas bien, tener chapucillas con las que entretener a los que están en tránsito (tránsito: cuando uno se queda sin trabajo en el cliente pasa a estar en situación de tránsito, es decir, a la espera de que surja un nuevo destino). La primera vez que estuve en tránisto me tocó el mismo programita de gestión interna, esta vez había que desarrollarlo en Power Builder. Por supuesto, nadie en la empresa dominaba el lenguaje de programación, habían aprendido sobre la marcha, no existía ningún diseño de la aplicación, las explicaciones sobre el funcionamiento de lo ya implementado eran meramente verbales… En definitiva, los account managers presentan la cuenta de resultados a la empresa en hojas excel, junto con sus dietas y comisiones…
Además, en la sede central se presentan de vez en cuando ciertos trabajitos: ir al despacho de algún directivo y descubrir por qué no puede ver determinado vídeo, ayudarle a bajar ilegalmente de internet jueguecitos para consola, programitas para el móvil, instalar el emule, etc.
Por supuesto, aquellos que tenían sólidos conocimientos en alguna de las áreas de la informática se largaron hace tiempo. En el año 2000, cuando me contrataron en plena euforia del sector, aún se hacían contratos fijos, pero a partir de 2001 ya sólo se hacían contratos por obra y servicio.
En definitiva, es una empresa de patio de colegio, donde todo el mundo se ocupa más de cubrirse las espaldas que de llevar a cabo un trabajo profesional y honesto. Los pelotazos se originan en la alta dirección y las presiones van bajando por la pirámide hasta que recaen en el programador de base. Los programadores se cansan y se largan o son despedidos y sustituidos por otros que no saben lo que les espera.
Una anécdota: hace algunos años, MB tenía decenas de programadores en el Banco de Sabadell. El account manager de esos tiempos estaba orgulloso del trabajo llevado a cabo en esa entidad (por supuesto, el diseño, supervisión y control de calidad del trabajo estaba a cargo de BS), tan orgulloso que llegó a afirmar: “uno se puede jubilar en ese puesto de trabajo”. Meses después de tan alegre manifestación, el Banco de Sabadell se reestructuró y MB quedó fuera, todos sus programadores estuvieron en tránsito unos meses y acabaron en la calle. El account manager siguió un tiempo más en la empresa…